- El trabajo autónomo en Extremadura pierde 45 trabajadores autónomos en agosto, pero registra 392 afiliados más que hace un año
- UPTA alerta de que el pequeño comercio se encuentra en una situación límite y necesita medidas para frenar la pérdida continuada de negocios
Cáceres, 2 de septiembre de 2026.- La afiliación a la Seguridad Social en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) cierra agosto con 81.627 afiliados en Extremadura, 116 menos que en julio y 392 más que hace un año. La comunidad se distancia así de la evolución nacional, donde el trabajo autónomo suma 1.067 afiliados durante el último mes.
La principal señal de alarma vuelve a estar en el comercio, que pierde otros 45 trabajadores autónomos y cae hasta los 16.876 afiliados. La Hostelería registra el mayor descenso, con 52 afiliados menos y un total de 7.712. También retroceden Agricultura, que pierde 15 autónomos y se sitúa en 16.063; Industria Manufacturera, con 17 menos y 4.692 afiliados; Educación, con una caída de 1 y un total de 1.862; y Actividades Sanitarias, que pierde 4 y cierra agosto con 2.956 trabajadores autónomos.
Frente a estas caídas, el Transporte es la única actividad que registra un crecimiento significativo, con 5 nuevos afiliados, hasta alcanzar los 3.603.
El comercio, en una situación límite
Para UPTA, la pérdida de actividad comercial tiene consecuencias especialmente graves en el medio rural extremeño, donde muchos pequeños establecimientos constituyen el único punto cercano de acceso a productos y servicios básicos. El cierre de un comercio no supone únicamente la desaparición de un negocio: también reduce los servicios disponibles, debilita la vida comunitaria y dificulta la permanencia de la población en los municipios más pequeños.
La organización considera especialmente preocupante que sectores tradicionales, intensivos en trabajo autónomo y fundamentales para la economía de proximidad, continúen perdiendo afiliados mientras el crecimiento se concentra fundamentalmente en determinadas actividades.
Eduardo Abad, presidente de UPTA España, señala que “el pequeño comercio lleva demasiado tiempo perdiendo autónomos y soportando unos costes que crecen mucho más rápido que sus márgenes. Si esta tendencia continúa, muchos negocios acabarán bajando definitivamente la persiana, con las consecuencias que eso tiene para la actividad económica y la vida de nuestros barrios y municipios”.
Abad añade que “el RETA mantiene una evolución positiva a nivel nacional y cuenta con más de 58.000 afiliados adicionales respecto al año pasado, pero no podemos quedarnos únicamente con la cifra global. El reto no es solo generar nuevas altas, sino conseguir que quienes ya están trabajando puedan mantener sus negocios”.