- El Observatorio Económico del Trabajo Autónomo de UPTA alerta de que 25% de los autónomos españoles son autónomos pobres.
- Según datos de la Agencia Tributaria, 18.912 autónomos en la Comunidad de Extremadura sobreviven con ingresos iguales o inferiores a 670 € al mes.
- De esos 18.912, más de 11.000, son autónomos con actividad económica frecuente y única; el resto son autónomos en pluriactividad, colaboradores o autónomos temporales.
Cáceres, 8 de enero de 2026.- UPTA España alerta de que en la Comunidad Extremeña existen más de 11.888 trabajadores autónomos que malviven con rendimientos netos de su actividad por debajo de 900 euros mensuales, una situación que evidencia el crecimiento de un colectivo cada vez más amplio de autónomos pobres: personas que, pese a trabajar intensamente, no alcanzan ingresos suficientes para vivir con dignidad ni para garantizar su futuro.
Mientras miles de autónomos, que proceden mayoritariamente del sector del pequeño comercio, sobreviven con ingresos insuficientes, el mercado laboral atraviesa una etapa de crecimiento. Aunque los salarios no son elevados, los sueldos mínimos del empleo por cuenta ajena son, de media, al menos 500 euros superiores a los rendimientos que declaran cientos de miles de autónomos.
UPTA advierte de que las políticas de fomento del autoempleo aplicadas de manera indiscriminada, como la tarifa plana, ayudas al inicio de actividad e incentivos públicos, entre otras, han generado unas expectativas infundadas y han empujado al RETA a personas sin un proyecto definido, sin estructura ni competencias necesarias para generar un negocio viable. En este contexto, la organización subraya un dato especialmente relevante: más del 60% de los autónomos acogidos a tarifa plana declaran rendimientos de trabajo inferiores a los 700 euros mensuales, lo que demuestra que esas iniciativas no generan actividades económicas sostenibles, sino que empuja a la precariedad a personas que nunca debieron asumir ese riesgo.
Desde UPTA planteamos la necesidad de articular mecanismos reales de apoyo para la salida ordenada del autoempleo. Para ello, proponemos que el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) impulse un sistema, trasladable a todas las comunidades autónomas que, mediante programas específicos de orientación laboral individualizada, recualificación profesional y acreditación de competencias, permita a estos trabajadores transitar hacia empleos asalariados acordes con su experiencia y capacidades.
Para UPTA, impulsar estas medidas no es una renuncia al apoyo al trabajo autónomo, sino un ejercicio de responsabilidad con las personas trabajadoras autónomas. Defender la dignidad del trabajo implica reconocer cuándo un proyecto es inviable y ofrecer alternativas reales y seguras. Apostar por un autoempleo de calidad también significa ayudar a cerrar etapas precarias y abrir nuevas oportunidades laborales que garanticen estabilidad, derechos y salarios suficientes.
Eduardo Abad, presidente de UPTA, señala que “los datos demuestran que estamos bonificando pobreza en lugar de ayudar a consolidar actividades viables. La tarifa plana y otras políticas de impulso indiscriminado al autoempleo se están utilizando, en la práctica, como una vía para maquillar las cifras de desempleo. Se empuja a miles de personas a darse de alta en el RETA sin garantías de viabilidad y, en lugar de crear empleo real y sostenible. Se está condenando a estas personas al fracaso personas a contraer deudas y a iniciar actividades que no les reportan ni el mínimo imprescindible para vivir. Esta realidad supone un fracaso estrepitoso de la política de fomento del autoempleo de la última década”.