• La organización advierte de la pérdida continuada de autónomos del comercio, especialmente preocupante en el medio rural, y exige un verdadero programa de relevo generacional.

Extremadura, 19 de octubre de 2026.- UPTA considera preocupante que el proyecto de presupuestos de Extremadura para 2027 reduzca un 14,9 % la financiación conjunta de comercio y turismo, casi 11 millones de euros menos que en el ejercicio anterior.

Esta decisión presupuestaria se produce cuando el comercio autónomo extremeño atraviesa una situación de retroceso continuado. Según los estudios de UPTA, durante 2025 el sector perdió 586 autónomos y, entre enero y septiembre de 2026, acumula otros 171 afiliados menos.

El deterioro no es coyuntural. Entre 2021 y 2025 Extremadura perdió 1.863 autónomos del comercio, una reducción del 8,8 %.

Frente a esta situación, el programa Comercio Vivo dispone de apenas 568.927 euros, una cantidad cuyo alcance resulta muy limitado para afrontar las necesidades de los pequeños establecimientos de toda la comunidad.

El medio rural necesita mantener sus negocios abiertos

La situación es especialmente delicada en los pequeños municipios extremeños, donde el cierre de una tienda, un comercio de alimentación o un establecimiento de proximidad supone también la pérdida de servicios esenciales para sus habitantes.

En la provincia de Cáceres, 97 municipios rurales perdieron trabajadores autónomos entre agosto de 2024 y agosto de 2026.

UPTA considera imprescindible que los presupuestos incorporen un programa específico para el mantenimiento de negocios en municipios de menos de 5.000 habitantes, con ayudas directas que permitan garantizar la continuidad de actividades comerciales viables.

Un verdadero plan de relevo generacional

La organización reclama la puesta en marcha de un Plan Extraordinario de Relevo Generacional del Comercio Extremeño, que permita evitar el cierre de establecimientos por jubilación de sus titulares.

El programa debería contemplar ayudas para la transmisión de negocios, contratos de formación y acompañamiento financiados públicamente durante un periodo de entre seis y doce meses, incentivos para los nuevos titulares y especial atención a los municipios rurales.

No se trata únicamente de ayudar a abrir nuevos negocios, sino de impedir que desaparezcan establecimientos que ya cuentan con clientela, experiencia y actividad económica.

Una fiscalidad que debe priorizar a los pequeños autónomos

UPTA también considera necesario que las rebajas anunciadas en el IRPF autonómico se acompañen de una evaluación transparente de su impacto sobre las rentas más bajas.

El ahorro fiscal global anunciado de 48,3 millones de euros debe traducirse en mejoras concretas para quienes obtienen rendimientos de 15.000, 20.000 o 25.000 euros anuales.

Extremadura necesita combinar una fiscalidad favorable a los pequeños autónomos con inversiones suficientes para mantener el comercio de proximidad, especialmente en el ámbito rural.

UPTA reclama revisar las prioridades presupuestarias y reforzar la financiación del comercio, con un programa extraordinario de mantenimiento de establecimientos y relevo generacional.