• El comercio pierde 82 autónomos en un solo mes y acumula 171 afiliados menos desde comienzos de año
  • UPTA alerta de la caída de sectores tradicionales en una comunidad donde el trabajo autónomo resulta esencial para mantener actividad y servicios en el medio rural

Extremadura, 2 de octubre de 2026.- El Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) cierra septiembre en Extremadura con 81.577 afiliados, 50 menos que en agosto. Pese al descenso mensual, la comunidad mantiene 744 trabajadores por cuenta propia más que al comenzar el año, cuando contabilizaba 80.833 autónomos.

Para UPTA, los datos vuelven a mostrar importantes diferencias entre sectores. Mientras determinadas actividades profesionales y de servicios mantienen una evolución positiva, otras tradicionalmente muy vinculadas al trabajo autónomo y a la economía de proximidad continúan perdiendo afiliación.

El comportamiento por sectores refleja esta desigualdad. La Educación registra el mayor crecimiento mensual, con 85 afiliados más; Agricultura, Ganadería, Silvicultura y Pesca suma 25; la Construcción, 23; la Industria Manufacturera, 13; las Actividades Sanitarias y de Servicios Sociales, 11; las Actividades Profesionales, Científicas y Técnicas, 8; y Transporte, 3. En el lado contrario, la Hostelería pierde 130 autónomos y el Comercio, 82.

La principal señal de alarma vuelve a estar en el comercio, que pierde 82 autónomos en septiembre, hasta situarse en 16.794 afiliados. Desde enero, cuando contabilizaba 16.965 trabajadores por cuenta propia, el sector acumula una pérdida de 171 autónomos, una evolución especialmente preocupante por el peso que el pequeño comercio tiene en los municipios extremeños.

La Hostelería registra también un fuerte descenso mensual, con 130 afiliados menos. Entre comercio y hostelería pierden conjuntamente 212 trabajadores por cuenta propia durante septiembre, una caída que explica buena parte del retroceso general registrado por el RETA extremeño.

UPTA considera que esta evolución debe analizarse con especial atención en Extremadura. La pérdida de autónomos en comercio y hostelería no afecta únicamente a la afiliación, sino también al mantenimiento de servicios, actividad económica y oportunidades de empleo en numerosos municipios, especialmente en aquellos de menor tamaño. La organización señala que el crecimiento de nuevas actividades profesionales y especializadas debe ir acompañado de políticas que permitan sostener también los negocios tradicionales, fundamentales para la cohesión económica y social del territorio.

Eduardo Abad, presidente de UPTA España, señala que “Extremadura pierde autónomos en septiembre y vuelve a mostrar una evolución preocupante en sectores esenciales como el comercio y la hostelería. En una comunidad con una fuerte presencia rural, cada negocio que desaparece tiene un impacto mucho mayor que la simple pérdida de una afiliación”.

Para el presidente de UPTA, “el reto pasa por acompañar las nuevas actividades que están creciendo, pero también por garantizar la continuidad del pequeño comercio y de los negocios de proximidad. Mantener actividad económica en nuestros pueblos es también una cuestión de servicios, empleo y futuro para el territorio”.